Hemos escuchado con frecuencia lo importante que es respetar los horarios de nuestras comidas.
Pero consideramos que nuestro ritmo de vida, exigencias del trabajo y otras rutinas nos obligan a alterar nuestros horarios y comer a deshoras...si es que comemos.
Pero no hay excusas para llevar horarios tan desordenados para las comidas. Tarde o temprano, nuestro organismo nos va a exigir comer a las horas correctas y las raciones adecuadas; tan solo esperamos que no sea demasiado tarde para tu salud.